¿Quién no ha oido hablar nunca del restaurante "El Bardo"? Situado a la sombra de los históricos edificios de la ciudad como son La Clerecía y La Casa de las Conchas, este restaurante, casi tan histórico como los edificios anteriormente mencionados, es uno de los más populares lugares donde satisfacer los placeres de la mesa.
Con una relación calidad - precio alabada en innumerables guías de todo el mundo.
Los menús del día con ¡tres platos! y postre, donde nadie se siente marginado en sus costumbres gastronómicas: dispone de menú y platos en la carta de carácter vegetariano.

 

 

 

La calidad reconocida de nuestras carnes hace que tengamos varias especialidades muy solicitadas:

- El solomillo o el chuletón de ternera, proveniente de la provincia, cuyo vacuno es de gran calidad.
- Las exquisitas chuletillas de cordero lechal para paladares que prefieren la calidad a la cantidad.
- El magret de pato con salsa de uvas que es una experiencia nueva para los que quieren probar "algo diferente".
- Por último, el cerdo. Aparte de las diferentes variedades de embutidos y jamones ibéricos contamos con un codillo alemán de chuparse los dedos.

 

 

 



Tenemos también algunas especialidades tanto de verduras como de pescados.

Entre las primeras, atraen a nuestros clientes la berenjena rellena y el pastel de verduras. Y en pescados, el cogote de merluza fresco y la sepia, preparada en plancha de alta temperatura que la hace más tierna y sabrosa.

Como en una buena mesa no puede faltar un postre, podemos ofrecerles un tiramisú totalmente artesanal, y así mismo un excelente flan de chocolate blanco que sorprenderá por su finísimo sabor.

 

 

 

 

 

Y todo esto, en el mejor de los ambientes y con la mejor gente a su servicio.

Y si no están buscando un lugar donde comer bien, sino solamente un lugar donde poder descansar de la caminata que supone ver todos los monumentos de Salamanca, El Bardo ofrece también una zona de barra en su piso inferior, donde podrán disfrutar de un pequeño tentempié, gracias a su gran variedad de tapas, mientras sus piernas descansan.